domingo, 15 de julio de 2012

¡A la mierda la Unión Europea!


España debe abandonar cuanto antes semejante engendro. Es un imperativo político, es una necesidad económica, debería ser ya un clamor social si los medios de comunicación, la escuela y los vicios político-sociales del régimen de 1978, en combinación con una baja calidad moral media de base, no hubieran convertido al pueblo español en un pueblo de esclavos, una suerte de masa borreguera. Bien es verdad que a algunos españoles, ante tanto abuso de la casta política, europea o nacional, cualquiera de las dos siempre a sueldo de la superburguesía mundialista o hiperclase (multinacionales, financieros internacionales, traficantes de la Bolsa), se les empieza ya a agotar la paciencia. Pero aún no formulan el objetivo: nuestro abandono, inmediato y sin condiciones, de la Unión Europea.
    
    
La Unión Europea supone, ante todo, merma de soberanía. Ésta decrece tanto cuando esta peculiar unión pide y exige, como cuando da, pues convierte a la nación en dependiente de una “ayuda” que luego retira estratégicamente cuando cree que puede hacer más daño. Es precisamente en un mundo en vías de creciente globalización cuando más fuerte tiene que tronar la exigencia de soberanía nacional para España.
    
No hay respeto. Los que tienen a sueldo a la burocracia de Bruselas quieren convertir a España, de hecho ya casi lo ha logrado, en un estado desindustrializado, puramente turístico y vacacional, un país de bares, hoteles y putas. Sucesivos gobiernos felones se han empeñado en este objetivo. Al primero de los planes para desindustrializar España, los traidores de entonces le llamaron “reconversión industrial”.
    
La conveniencia de abandonar de inmediato la Unión Europea no surge de la situación reciente. La alianza criminal conformada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, conocida como “troika”, a nosotros no nos sirve sino para identificar a los organismos que los grandes prestamistas internacionales de dinero utilizan como pantalla de su actividad usuraria contra los pueblos. Y su actividad es además golpista: la intervención de la economía de España, Portugal, Grecia e Irlanda es puro golpe de estado. Esos prestamistas internacionales de dinero no tienen legitimidad alguna para dirigir la economía de ninguno de esos estados, aunque lo hagan a nombre de la Unión Europea. Pero lo hacen, y lo que dicta arbitrariamente uno de sus instrumentos más perversos, las agencias de calificación de riesgos (en realidad un oligopolio, que controla el 90% de su mercado, conformado por tres de estas agencias con sede en Nueva York: Standard & Poor's, Moody's y Fitch), tiene consecuencias. Sí, arbitrariamente, todo entre los banqueros parece ser irregular. La Unión Europea es, por tanto, una pantalla golpista, y ha dado, a beneficio de otros, un golpe de estado en España, que además ha triunfado. Los golpes de estado postmodernos no necesitan si siquiera el relevo de los gobernantes. Basta con que la ínfima catadura moral de éstos les permita aceptar sin rechistar su nuevo papel, marionetas, y sigan engañando al pueblo.
    
Pero que nadie se llame a engaño. Esos otros ya dirigían la economía antes. Y todo lo demás. El cambio es que ahora administran con más intensidad, con menos cortapisas, y más a las claras. España sufre sucesivos gobiernos de ocupación desde hace más de treinta años, más pantallas golpistas, embusteros y tramposos que a los únicos a los que tienen bien informados es a sus amos. Gobiernos carentes de base nacional, gobiernos ilegítimos. ¿En algún momento de los últimos treinta años no estuvieron el parlamento español y otros poderes del estado intervenidos por la superburguesía mundialista? Parlamento de correveidiles, el sufragio universal no puede legitimar lo que es ilegítimo desde la base.
    
La Unión Europea es la anti-Europa. Es la garantía cierta de que las patrias de Europa no se confederarán, de que no se estrecharán lazos con el gran pueblo europeo del este, los rusos, y de que no alcanzará la imprescindible Confederación Eurosiberiana, respetuosa de la soberanía de cada estado europeo. Es la seguridad de que los pueblos europeos seguirán enfrentados por cuestiones ajenas a ellos, de que los gobernantes de cada estado europeo, igual que los de esta unión, son agentes al servicio de la globalización y de sus fuerzas, de que el eje anglo-estadounidense seguirá instrumentalizando a los estados europeos a voluntad y de que Europa no tendrá su centro en sí misma.
    
   
    
Instituciones fuertes, políticos honrados y de base nacional, aislamiento de tendencias centrífugas (es decir, separatistas, que en combinación con los globalizadores erosionan el estado-nación, último obstáculo para las multinacionales y los capitales mundialistas), esos son elementos imprescindibles en la soberanía política. Estado comercial cuasi-cerrado, autarquía relativa, altos aranceles, controles aduaneros rigurosos, normativa estricta a la importación y a la exportación, vigilancia exhaustiva de fronteras, banca pública, banco emisor sometido al control de la autoridad política, prohibición de operar en España para la banca extranjera, eso mismo para las multinacionales, derechos y garantías para los trabajadores, todo esto define económicamente a un estado soberano. Política migratoria bien delimitada y siempre restrictiva, ius sanguinis, cumplimiento de la ley, redadas policiales contra los inmigrantes que permanecen en España ilegalmente y expulsiones en cumplimiento de la ley, política demográfica expansiva, eso caracteriza socialmente a un estado soberano. Fomento de la cultura popular, autoctonía, repoblamiento del campo y de los montes, aborrecimiento de la televisión, abandono de la obscenidad cosmopolita, eso es lo propio a un estado soberano en lo cultural.
    
Mandar a la mierda a la Unión Europea, para nosotros los españoles es, ante todo, un acto de dignidad. Pongamos fin a los abusos inherentes a la globalización, el pueblo en la calle, soberano, luchemos contra la gobiernos de ocupación en España y contra los amos a quienes sirven. Pongamos fin a la dictadura de la superburguesía mundialista.

8 comentarios:

  1. Diría que el euroescepticismo cada día es más común en España y eso es positivo; pero, además de hacer entrar en razón a nuestros compatriotas sobre la imperiosa necesidad de salir de la Unión Europea para abandonar el pozo en el que nos encontramos, también se presenta por delante otra labor igual de compleja: hacer ver a la gente que son las entidades bancarias privadas, y no los pueblos alemán y francés, quienes se benefician de la Unión Europea.

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  2. Desde mi punto de vista el país de la Unión Europea que saldrá peor parado será España o es que nos pensamos que todos estos años han sido de balde , las estrategias llevadas a cabo para destruir España han sido tan dispares y variadas que todas se han realizado al amparo de la democracia, la demolición del Estado nacional, la inmigración, la memoria histórica, la educación para la ciudadanía, la infiltración y auto-demolición de la Iglesia, los matrimonios homosexuales, la cultura de la dependencia promovida por una gestión económica de los recursos dirigida por el Estado. El plan socialista es desmantelar completamente el estado y la nación española, en más de treinta años se han dado concesiones vergonzosas para un país con la historia que tiene España, los borbones han sido la lepra más dañina para los intereses de España. Se entregó el Sahara, para cumplir la agenda con al Estado de Israel, se está en acuerdos para entregar Ceuta y Melilla, por la misma causa, son territorios españoles que los sionistas utilizan de trueque para hacer más fuerte el Eretz Israel negociando con el mundo árabe. Lentamente se dan pasos que afianzan más sus posiciones, el último sería conceder Andalucia como nación caciquil y posición territorial de frontera para la multiculturalidad. Esta es la agenda, ni más ni menos. Ahora bien todo esta situación puede cambiar si la pirámide artificial económica europea se desmorona y se va todo al carajo. la alternativa únicamente será posible en la medida que tenga lugar la recuperación de la hegemonía en la sociedad civil y que ésta tenga instrumentos legales que al amparo de la ley (nuevas leyes) actúen de freno y contención para poder limpiar toda este estercolero.

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  3. Ottorino:

    Yo siempre digo que la izquierda quiere destruir España, y la derecha quiere venderla.

    Hace falta otra cosa, otra cosa muy distinta.

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  4. Creo que poco puedo añadir. La UE es un engendro y un obstáculo para la soberanía y la prosperidad. Europa está secuestrada.

    La UE anula nuestra capacidad de crecimiento y nuestra soberanía. Aunque ya dijo cierto mamarracho que "cuando España es importante es peligrosa". Por eso conviene tanto mantenernos como un satélite, y saqueados como una colonia. Pero la UE caerá por su propio peso.

    Yo soy partidario de una Europa unida de cara al exterior. Primero España, segundo Europa, tercero Hispanidad, cuarto el resto.

    Hablando de colonizaciones, en Sáhara Occidental se está produciendo una.

    PD. No me entendáis por "Hispanidad" ese concepto mesticista que tienen algunos, sino únicamente vínculos culturales.

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  5. NO es Unión Europea, ES DICTADURA EUROPEA, pues no habido NUNCA REFERENDUN en ESPAÑA de si los Españoles queremos PERTENECER al CHIRINGITO EUROPEO, y con DINAMARCA fue una ESTAFA CUATRO VOTACIONES hasta que salio el SI.

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  6. La autarquia y el aislamiento voluntario del pais es la solucion. Viva el SOCOM!

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  7. Los Españoles deveriamos plantear algoninsolito.
    Un golpe de estado para implantar Democracia..

    Estamos en un regimen dictador que se llama UE

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  8. España tiene que salir de la Union Europea y del euro y volver a la peseta.Tengo familia en Suiza desde hace muchos años y estuve un tiempo viviendo allí y sé de lo que hablo.

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