domingo, 5 de agosto de 2012

Eugenesia aplicada. Un caso de fomento de la inteligencia. Primera parte

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Primera parte
1. Un canal de disgenesia
2. Aproximaciones al problema: pruebas y causas
3. Soluciones
3.1. Los límites de la educación
3.2. La importancia relativa de la alta inteligencia
3.3. Esbozo de algunas medidas referentes a la promoción de la alta inteligencia en el contexto del programa eugenésico a gran escala que necesita la nación española
3.3.1. Cuestiones previas
3.3.2. Medidas económicas y sociales
3.3.3. Medidas políticas e ideológicas
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1. Un canal de disgenesia
    
En la Europa actual se está dando un proceso grave de disgenesia, entendida como el proceso de selección, consciente o no, de aquellos tipos biológicos y poblaciones con caracteres inferiores a la media del entorno en el que se encuentren. Ocurre de muchas maneras y para muchos caracteres, pero hoy una de las principales tiene lugar a través del rasgo “alta inteligencia en una mujer”. Y así, la presencia de esta característica, de alta inteligencia en una mujer, ha devenido elemento que, en la práctica, disminuye la fitness darwiniana o eficacia biológica (contribución genética de un tipo genético, medida por el número medio de hijos que tiene este tipo) de esta mujer. O lo que es lo mismo, la probabilidad de que una mujer europea tenga hijos disminuye hoy según se incrementa su inteligencia, siendo la eficacia biológica del conjunto de mujeres inteligentes inferior a la eficacia biológica media de la población a la que pertenecen.
    
Disgenesia, ¿por qué? Sencillamente porque quod natura non dat, Salmantica non praestat, porque la inteligencia, en sentido general, se transmite genéticamente al menos en un 70%. Más abajo vuelvo a esto. Es una noticia no grata para tantos pedagogos, reformadores, ingenieros sociales y ambientalistas varios como andan por ahí sueltos, pero no por ello menos cierta. Porque la realidad es la que es y, en lenguaje más claro, todo esto significa que la gente cada vez es menos inteligente y más torpe. Quien lo dude, que mire a su alrededor.

     
Un factor que agrava el proceso descrito es que no hablamos de poblaciones panmícticas, en las que la selección de pareja y el apareamiento subsiguiente se produzcan al azar. Con respecto al rasgo inteligencia, y entre europeos y eurodescendientes, encontramos una situación de apareamiento clasificado positivo, es decir, existe una notable tendencia a que las parejas compartan el nivel de inteligencia (dentro de ciertos umbrales), con lo que si la mujer inteligente tiene poca descendencia, no sólo reduce en la generación posterior la alta inteligencia que de ella depende, sino también la que depende del hombre con el que se empareja. Aunque esto quedará luego matizado, pues los hombres inteligentes también aceptan como esposas a mujeres con inteligencia media pero con otro tipo de características que les resultan deseables, la senda de la estupidización queda expedita, al margen de la inevitable regresión a la media, que más que estupidizar evita la aparición de tipos sobresalientes.
    
2. Aproximaciones al problema: pruebas y causas
    
Dados los habituales prejuicios a la hora de investigar determinadas cuestiones, no es demasiado sencillo encontrar información fiable al respecto. Sí está bien establecido, a nivel mundial, que el número de hijos por mujer en cada estado está en relación inversa con el nivel de renta de ese estado. Por eso, si en el gráfico unimos los puntos que corresponden a cada estado, obtenemos una línea diagonal que desciende según se incrementa el nivel de renta. En el gráfico anterior puede verse, además, como la línea señalada no es recta, sino curva, y con umbrales significativos de variación para cada nivel de renta. El que sea una línea curva nos indica que el efecto reductor de la renta sobre el número de hijos por mujer no es perfectamente proporcional. Los umbrales de variación para cada nivel de renta obedecen a la intervención, en el fenómeno medido “número de hijos por mujer”, de otros elementos de naturaleza no directamente económica o no relacionados en absoluto con la economía: educación, religión, tradiciones nacionales con respecto a la procreación, presencia en un mismo estado de distintas comunidades raciales disímiles en el comportamiento demográfico (caso de Estados Unidos o Francia, donde la presencia negra y norteafricana respectivamente elevan el número de hijos por mujer con respecto al que correspondería sin aún fueran estados netamente blancos), grado de intervención exterior (por ejemplo de los organismos anti-natalistas de la ONU en estados africanos), etc. Este gráfico demuestra, asimismo, que la población de aquellos estados que han alcanzado mayores niveles de renta decrece en relación a la de estados subdesarrollados, algo bastante lógico. La relación se verifica también para cada área geográfica-cultural señalada. ¿Cabe pensar que pasa lo mismo para los distintos estratos sociales de la población de cada estado?
   

En el estudio titulado “Optimizing Modern Family Size: Trade-offs between Fertility and the Economic Costs of Reproduction” (*) se sostiene que así ocurre para la sociedad británica. Incluso aventuran alguna explicación al fenómeno observado de que a mayor renta menor sea el número de hijos por mujer. Dicha explicación la basan en un modelo según el cual el tamaño familiar es tributario de la percepción que tiene cada madre de los costes de crianza. Dada esta hipótesis de partida, el estudio cree probar que las madres que disfrutan de altas rentas verían más perjudicado su bienestar presente y futuro si deciden tener un mayor número de hijos, que las madres con menores rentas.
    
Pero, aunque correlacionados, nivel de renta y grado de inteligencia son factores distintos. Sigamos.
    
Existen algunos estudios que confirman la tesis aquí sostenida de que el rasgo “alta inteligencia en la mujer” disminuye la fitness darwiniana de la mujer que lo posee. En Gran Bretaña, nuevamente, han estudiado el asunto (**) y han llegado a la conclusión de que, efectivamente, existe una relación inversa entre inteligencia en la mujer y matrimonio: cuanto más inteligente es una mujer, menos posibilidades tiene de casarse. Es en el matrimonio donde tiene lugar la mayor parte de concepciones, así que la cadena se cierra: a mayor inteligencia en la mujer, menos hijos. Esta misma noticia nos lleva a otro artículo (***) que incide en la misma relación inversa existente entre alta inteligencia en la mujer y matrimonio de esta mujer, y lo explica por el prolongado tiempo de estudio al que se someten, al final de cual han superado el período de máximo atractivo físico y de máxima fertilidad.
    
¿Cómo es que un rasgo supuestamente adaptativo, como la alta inteligencia en mujeres, termina convirtiéndose en elemento reductor de la fitness darwiniana? La causa no está, obviamente, en el propio rasgo, que en sí es muy positivo, sino en el entorno en el que opera tal rasgo (el ambiente mediocre y de tendencia disgenésica que es la Europa de hoy).
    
La más brutal de las versiones del capitalismo, el neoliberalismo, se ha propuesto sacar a las mujeres europeas de sus casas e introducirlas a la fuerza en el mercado laboral. Y lo está consiguiendo, y además con buena conciencia, y con la aquiescencia de las directamente perjudicadas, las mujeres, un servicio este último que la atroz ideología feminista y sus histéricas y gritonas comisarias les proporcionan casi gratis a la clase burguesa. Trabajar fuera del hogar (ahora ex-hogar) deja poco tiempo disponible para la crianza de hijos. En un primer análisis, esto sólo explica que el número de hijos por mujer de las mujeres que trabajan fuera de casa haya descendido y no entra en discernir acerca de las diferencias en función de la inteligencia. Pero profundizando, es lógico pensar que las mujeres inteligentes tengan mayor tendencia que las menos inteligentes a cursar estudios superiores, circunstancia que hoy suele estar motivada por el deseo de incorporarse al mercado laboral y a puestos de trabajo cualificados y bien remunerados. Siguen existiendo trabajos de menos cualificación para las mujeres, pero la disposición a abandonar sus empleos por la maternidad, siquiera temporalmente, por parte de las mujeres que ocupan puestos de trabajo de mayor cualificación y remuneración va a ser menor que en el caso de aquellas que ocupan puestos menos cualificados y remunerados, ya que en las primeras el coste es mayor al poner en peligro una carrera profesional, inexistente en el caso de las segundas. Algo que apenas queda compensado por las relativamente mejores condiciones laborales de las primeras.
    
Pero esta es una explicación insuficiente, por varias razones. En primer lugar, porque sólo entiende de motivos económicos. En segundo, porque el mercado es todo lo contrario a un aprovechador perfecto de capacidades intelectuales, y hay muchas de ellas que para el mercado no tienen valor alguno, por lo que no las promociona laboralmente ni en ningún otro sentido. Pero que esas altas capacidades no le sirvan al mercado no significa que no tengan valor; además, para todo nacionalista el mercado debe ser tan sólo un instrumento vulgar al que meter en cintura.
    
Puede ocurrir que la campaña anti-natalista que azota a las distintas naciones europeas desde hace varias décadas (y con el análisis de esta campaña el análisis de causas se sitúa en elementos de naturaleza política e ideológica.), aún siendo general, tenga más incidencia en las mujeres de más renta, estatus e inteligencia. Al fin y al cabo esta campaña se basa, en su versión liberal, en asociar familia numerosa con atraso socioeconómico, en su versión progresista, con insolidaridad con las naciones del mundo, y en su versión ecologista, con exceso de consumo, contaminación e “insostenibilidad”. La “acusación” de atraso es más disuasoria con respecto a la familia numerosa para aquellas mujeres de renta, estatus e inteligencia medio o alto. Las otras dos asociaciones son sobre todo efectivas en aquellas mujeres con un cierto grado de politización.
   
(*) David W. Lawson & Ruth Mace (2010): “Optimizing Modern Family Size: Trade-offs between Fertility and the Economic Costs of Reproduction”. Human Nature, núm. 21, págs. 39-61. Disponible aquí.
(**) El estudio se ha publicado en el Journal of Personality and Individual Differences y ha corrido a cargo de las universidades de Edimburgo, Aberdeen, Bristol y Glasgow. En prensa.
(***) “La educación superior reduce la salud reproductiva de las mujeres”, publicado en Australian Twins Registry.

8 comentarios:

  1. Muy buen estudio y artículo.
    En el mundo anglosajón los pobres y las gentes de color son los únicos que mantienen el ritmo de divorcios que se ha venido dando hasta ahora, cada vez tienen menos hijos. Los hijos de las madres solteras o de familias rotas les costará mucho más tener una relación estable y un matrimonio duradero, puesto que desconocen lo que significa núcleo socializador, la familia. A todo esto hay que añadir el`problema del descenso de la natalidad que es bastante más significativo entre el mundo de la progresía, con esto no quiero decir que sean más inteligentes pues muchos de ellos recurren con casi cincuenta años a la inseminación artificial, y por lo que yo conozco las familias con profundas raíces tradicionales son los que todavía tienen familias numerosas, dándose la diferencia de fecundidad entre tradicionalistas y progres entre el 15 y el 20%. Esta es la causa de que el progre y su nefasta influencia vaya desapareciendo poco a poco en los países más ricos, quedando relegados a zonas geográficas con graves carencias culturales y sociales. El problema de la inmigración es más grave, por ejemplo los musulmanes tienen de tres hijos para arriba, cada uno ha chupado de la teta de la madre hasta más de dos años, si una mujer musulmana joven, en la veintena ha dado de mamar a tres hijos durante años, desde el punto de vista natural, comparar esta maternidad con aquellos niños nacidos de una madre casi cincuentona, con las tetas secas, y que para tener a su hijo ha tenido que recurrir a la inseminación artificial, puede ser dramático.
    Yo soy partidario del matrimonio tradicional, el inconveniente es, que hoy en día está unido a la riqueza y la educación, y para el control de la raza puede ser interesante, pero insuficiente; hoy día tener niños fuera del matrimonio ya no es muy inteligente.
    Un gráfico que tengo de hace dos años muestra que, la cifra de nacimientos fuera del matrimonio en las mujeres sin graduado escolar, es del 15% llegando a extremos del 67% en el caso de otras razas y etnias.
    La Ilustración ha sido unos de los fracasos más dramáticos de los últimos doscientos años.

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  2. Lo primero negar la mayor, las mujeres actuales no son mas inteligentes que sus abuelas, (obviamente Leon lo sabe muy bien, y sutilmente lo denuncia) simplemente han ido a la universidad y han salido con su titulo (a la mayoria les sirve solo para trabajar de cajeras, o emigrar a londres a ser sirvientas o putillas segun el caso) yo diria incluso que la estupidez media de la mujer actual europea ha aumentado con respecto al siglo pasado, el tema de la natalidad no tiene nada que ver con eso, sino con el siniestro plan feminista ideado para la raza blanca, a medida que mas se idiotiza a la mujer, menos hijos nacen en occidente, la idea de una vida "comoda" basada en el hedonismo ha calado demasiado hondo en la juventud europea, cuantas mujeres jovenes europeas estan ahora golfeando por las costas de medio mundo, en vez de ser madres? es el "avance" en las sociedades industriales del "bienestar" lo que ha producido esta cultura suicida, por eso lamento que el tercermundo no "avance" tambien y den un respiro a la natalidad de este masificado planeta.

    saludos NONSISTEMA.

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  3. La consecuencia del engaño que el sistema inculca en la mujer occidental (relacionar la inteligencia con la no maternidad)
    es al fin y al cabo, abonar aun mas el terreno para la sustitucion actual de la poblacion nativa europoide, fijense que el sistema sigue promoviendo la inmigracion de tercermundistas cuyas tasas de natalidad siguen altas en los paises de acogida gracias a las subvenciones estatales, no porque en realidad haga falta mano de obra (esta crisis ha demostrado que eso es mentira) sino porque siguen con el ridiculo argumento que la vieja europa necesitara "sangre nueva" para asegurar las pensiones del futuro, otra patraña que se caera por si sola.

    saludos NONSISTEMA.

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  4. León:

    Por favor, podrías pormenorizar ¿qué es eso de la inteligencia de la mujer actual? ¿Inteligencia según cuáles parámetros?

    ¿Es esto inteligente?:

    http://www.youtube.com/watch?v=c0hc9piOsQY

    http://www.ksl.com/?nid=148&sid=18904712

    Nótese que la Taylor era estudiante UNIVERSITARIA (deduzcamos un IQ elevado), y que esperaba ser maestra (con tal poder de raciocinio, ¿maestra de qué?).

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  5. Las mujeres (occidentales, no las mujeres como concepto general, que las musulmanes por ejemplo bien os encargais de parir como conejas por la grandeza de ala) no tienen menos hijos por ser mas inteligentes, eso es mentira, el articulo es una satira haber si te enteras, las mujeres actuales no son mas inteligentes que las de antes, eso tambien es mentira, muchas de las "superwoman" actuales que tienen carrera universitaria, durarian no mas de 20 minutos solas en cualquier monte de asturias o cantabria, sus abuelas tenian 10 veces mas capacidad de trabajo y sufrimiento,

    confundes disgenesia con avence en medicina etc, vamos un desastre total, y sigues siendo mas sistema que el sistema, todo dicho con tolerancia y respeto oiga.

    saludos NONSISTEMA.

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  6. Este sistema ha desarraigado a la mujer y no es culpa de la inteligencia, de hecho esta es una consecuencia, el hacerlas creer que están liberadas, inteligentes.. mientras se fragua nuestra destrucción, la destrucción del hombre europeo.

    Ellas siguen el camino impuesto por el sistema, de hecho los conocimientos que adquieren son los propios del mismo, especialmente aquellos que son rentables económicamente.

    El hombre debe ser superado, la mujer debe parir nuevos hombres.

    Mujer inteligente? en todo caso usaría el término utilitaria.

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  7. Durero el ataque es contra toda la comunidad nacional, hombres y mujeres. El feminismo es el arma que utilizan para atacar al conjunto obteniendo el apoyo de parte de este conjunto (las mujeres estúpidas y malas). Incluso esa parte termina peor que estaba: las únicas beneficiarias auténticas en ese grupo es la minoría de feministas militantes que cobra de alguna organización feminista o de alguna ONG relacionada.

    Para no seguir repitiendo los errores del pasado, y para que la comunidad nacional no sea cada vez más imbécil, cosa que está ocurriendo, es para lo que sirve esta eugenesia. El número medio de hijos de las mujeres inteligentes tiene que ser mayor que el de las mujeres menos inteligentes si se quiere evitar la decadencia.

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  8. "asociar familia numerosa con atraso socioeconómico"

    Pero eso a las mujeres inteligentes no creo que las afecte, precisamente por ser inteligentes. Afecta más a las mujeres medias, que son bastante tontas.

    Creo que el principal motivo es el hedonismo instalado en la sociedad. Por eso creo que su destrucción por la crisis no va a perjudicar más la natalidad, sino al revés. O sea, que lejos de aplicar el razonamiento de "si hasta ahora había poca natalidad, con más crisis será peor", yo aplico el contrario, "con hedonismo había poca natalidad, y sin él por la crisis es posible que la natalidad suba algo, no mucho por la crisis, pero sí por la destrucción del ambiente hedonista y vuelta a la realidad".

    En relación con la eugenesia, hay que observar la pretensión del PP de prohibir el caso del aborto para malformaciones fetales o síndrome de Down. Una clara medida disgenésica con la excusa de ser "cristianos". Con esa excusa podrían haber cambiado muchas otras leyes orwellianas antes que esa y no lo han hecho, lo cual hace sospechar sobre cuál es la auténtica motivación.

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