sábado, 27 de abril de 2013

Problema de percepción con el racismo antiblanco


Preguntad a cualquier persona blanca acerca del racismo antiblanco. Seguramente os dirá que no sabe de qué estáis hablando. Probad a explicárselo. Es probable, a menos que habite en un entorno con alta presencia de no blancos, que niegue que exista tal cosa. Insistid, poned algunos ejemplos. No es raro que le quite importancia. Si esa persona es blanca y vive en España, es casi seguro que ha sido víctima directa o indirecta del racismo antiblanco formal o institucional, y no se ha enterado. Puede incluso que haya sufrido algún acto racista antiblanco informal, pero que no sepa ponerle el nombre que mejor lo define: racismo antiblanco.
    
La pregunta básica a la voy a dar respuesta aquí es: ¿cómo existiendo en España, o en Europa, tanto racismo antiblanco, cómo siendo la forma predominante de racismo, es 1) ignorado, 2) negado o 3) trivializado por la masa de población, objetivo además de semejante racismo? ¿A qué obedece la impunidad, tanto discursiva como, de hecho, legal de la que goza el racismo antiblanco? Sobre el interesante asunto de por qué esta forma de racismo es 4) justificada o incluso 5) reivindicada, variables que también se incluyen en el capítulo de la impunidad que existe para el racismo antiblanco, trataré en otro momento, aunque no porque obedezca a causas distintas a las tres variables anteriores. Es evidente que el efecto necesario de esta impunidad es el amedrentamiento de la población blanca en Europa. Y un pueblo amedrentado es un pueblo indefenso frente a las ofensivas del capital, entre ellas la globalización demográfica mediante inmigración masiva.
   
La ignorancia, negación o trivialización del racismo antiblanco entre personas blancas sin motivos para ignorarlo, negarlo o trivializarlo (como el caso, por ejemplo, de los distintos agentes inmigracionistas, que sí tienen un interés en hacerlo) tiene varias causas, todas ellas relacionadas. Analizándolas, tomamos conciencia del enemigo al que nos enfrentamos y nos ponemos en disposición de idear estrategias que rompan esta infame impunidad del que el racismo antiblanco disfruta. Las causas son las que siguen:
    
1) Los parámetros ideológicos presentes en el discurso de los medios de comunicación de masas sumados a la capacidad que han adquirido estos medios para  controlar el pensamiento de la gente.
    
En una sociedad mediática como en la que estamos, el discurso de los medios de comunicación parece tener más credibilidad y más fuerza de convicción que las experiencias cotidianas de uno mismo, que nuestra experiencia personal. Esto, que hasta cierto punto puede comprenderse en el caso de personas crédulas y de acontecimientos ocurridos en lugares y tiempos a los que no se tiene acceso, deviene inadmisible referido a acontecimientos que sí forman parte de nuestra cotidianeidad, y es algo que nos recuerda casi necesariamente a la distopía orwelliana. Pero ocurre. El poder de los medios en la conformación de las conciencias es grande: sustanciosos fragmentos de la realidad del individuo se experimentan sólo simbólicamente y a través de los medios. ¿Cuántas veces hemos oído el comentario, como signo de veracidad, de que algo “ha salido en la televisión”, o en la radio, o en el periódico? Los que controlan los medios de comunicación, porque los medios no son sino medios, valga la redundancia, y para saber quiénes controlan los medios de comunicación no hay nada mejor que investigar su estructura de propiedad, aprovechan intensivamente esta posición privilegiada en orden a influir en el pensamiento de las personas. No voy a repetir aquí todo lo dicho en el artículo Inmigracionismo informativo, en cuyo cuerpo de notas se pueden leer consignas asombrosas (y vergonzosas) dictadas por algún colegio de periodistas, por algún grupo de presión inmigracionista, por el Consejo Audiovisual de Cataluña o por el mismísimo Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales; consignas dirigidas a influir en la elaboración de los contenidos de los medios y, por lo tanto, a alterar en el sentido deseado por estos agentes la percepción de la realidad de aquellas personas expuestas a tales contenidos. Sintetizando lo dicho en aquel artículo: el discurso periodístico se ciñe indefectiblemente a determinados parámetros ideológicos. Se dan una serie de prácticas y rutinas profesionales en los periodistas que determinan la producción de una información filtrada, sesgada y tendenciosa. Esto se hace teniendo en cuenta dos elementos principales. Por un lado, interviniendo en la agenda-setting, es decir en la serie de temas concretos que tendrán cabida en los medios. El objetivo es claro: según la suficientemente contrastada teoría del establecimiento de la agenda, los temas que se incluyen en los medios van a ser los temas presentes en el  público. Fijando la agenda los medios dirán al público sobre qué pensar. Puede ocurrir entonces, y de hecho sabemos que ocurre, que la gente se preocupe de nimiedades y deje en un segundo plano lo realmente importante, librando esto último del escrutinio público, incrementando aún más el campo de actuación de las élites. En un segundo nivel, y sin salir de la fijación de la agenda, los medios, al informar de determinados aspectos de un hecho en cuestión y no hacerlo de otros, establecen también qué pensar acerca del hecho. Intervenir en la fijación de esta agenda, tanto en el primer nivel señalado como en el segundo, es muy importante para controlar el pensamiento del pueblo. El grueso de la gente termina pensando y actuando en función de esa agenda. El segundo elemento que se tiene en cuenta al intervenir en los medios es el de los denominados news frames o marcos noticiosos. Este concepto hace referencia al enfoque concreto que adquiere la noticia sobre un hecho determinado en función del marco textual que la envuelve. La consecuencia de un determinado marco noticioso es que una particular interpretación de un hecho (aquella que promueve este marco noticioso concreto) y no otra será la privilegiada.
    
Los medios de comunicación de masas son agentes importantísimos, además, en el etiquetado social de los diferentes acontecimientos. No son los únicos agentes, cualquier institución social importante que maneje ideología lo es. Pero son muy relevantes. Los medios de comunicación establecen para el público qué es racismo y qué no es racismo. En los casos de auténtico racismo, los medios de comunicación tienden a informar enfáticamente de estos casos de racismo sólo si el racista es blanco. En los casos en que el racista pertenece a una raza no blanca, el hecho acaecido tiende a no ser etiquetado como “racismo”, sino como “incidente”, “altercado”, “problema”, etc., o simplemente a no aparecer (estar fuera de la agenda). En los casos de falso racismo es frecuente que el incidente en el que figure como víctima una persona no blanca sea etiquetado como “racismo” (haciendo uso de la fijación de agenda, así como utilizando los marcos noticiosos), mientras que si la víctima es blanca es frecuente que conserve su carácter de mero “incidente”, o que sea ignorado.
    
El resultado de todo esto es que nos encontramos con una discrepancia entre 1) la realidad y 2) la realidad que los medios de comunicación nos proporcionan. Dada la fuerza de los medios, el resultado cuantitativo y cualitativo (percepción de la gravedad del hecho) en el público (es decir, en la sociedad, pues no en vano son medios de comunicación de masas) es una infravaloración del racismo contra personas blancas y una sobrevaloración del racismo contra personas no blancas. Los blancos mediatizados (muy influenciados por el discurso de los medios) tienden a ignorar, negar o trivializar el problema gravísimo del racismo antiblanco.
    
2. La denuncia del racismo contra las personas no blancas es lucrativa, da mucho dinero, mientras que la denuncia del racismo antiblanco sólo da problemas.
    
No hace falta sino ir al BOE o a los equivalentes autonómicos del BOE para hacerse una idea del dinero que mueve la denuncia del racismo contra los no blancos. ¡Es toda una industria! Hay hasta ONGs casi especializadas en este capítulo, algunas muy bien nutridas. Por ejemplo, el Movimiento contra la Intolerancia ha recibido en 2012, año de crisis atroz, la estupenda cantidad de 674.848 euros de dinero público (sobre ingresos procedentes de entidades privadas, como empresas o bancos, no sé nada, y es mucho más difícil recabar información). En el BOE núm. 74, del 27 de marzo de 2012, consta que se hizo con 314.500 euros procedentes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (en esta misma ocasión, Andalucía Acoge, otra inevitable de estos BOEs, sacó 469.363 euros). En el BOE núm. 227, del 20 de septiembre de 2012, aparece que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social le concedió la suculenta cantidad de 270.000 euros (SOS Racismo cosechó de este mismo organismo y en esta misma fecha sus muy buenos 50.000 euros; Andalucía Acoge sacó 443.000 euros). El resto, hasta completar los casi 700.000 euros reunidos el año pasado, lo cubren la Junta de Andalucía, el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Castellón, la Diputación Provincial de Valencia y el Ayuntamiento de Madrid. Estas instituciones estatales subvencionan a estas ONGs para, entre otras cosas, denunciar casos de racismo. Pero, ¿todo tipo de racismo? Por el discurso habitual de los políticos que rigen las instituciones que aportan las subvenciones, nos es lícito deducir que ignoran al racismo antiblanco. Entonces, ¿la subvención es destinada también a la denuncia del racismo antiblanco? En la práctica, estas ONGs denuncian con énfasis presuntos casos de racismo contra no blancos, pero es excepcional que denuncien casos de racismo en el que la víctima es una persona de raza blanca. De este modo, cualquier presunto caso de racismo contra no blancos tiene garantizada la atención de una serie de ONGs extraordinariamente financiadas con dinero público y con acceso a políticos y medios de comunicación, es decir a altavoces con capacidad de dar a conocer el caso en todos los rincones de la nación. El caso llega a los medios, a las instituciones, etc., y de ahí a la gente.
     

Hay otro aspecto del asunto bastante grave: las subvenciones, como se ha dicho, convierten la actividad de denuncia de presuntos casos de racismo contra los no blancos en algo lucrativo y, por tanto, la tendencia a denunciar y denunciar, como sea, casos de racismo contra no blancos va a estar presente, al ser algo que le genera dinero a estas ONGs. Cuantos más presuntos casos de racismo contra los no blancos sean denunciados, más se hará sentir la presunta necesidad social de ONGs dedicadas a esta tarea y esto facilitará la futura subvención. La tendencia a denunciar como actos racistas contra no blancos actos que realmente no son racismo está así garantizada. La estructura establecida de subvención pública a ONGs dedicadas a la denuncia de presuntos casos de racismo contra personas no blancas abona la denuncia de casos irreales y cómputos finales abultados, con independencia de la honradez o falta de honradez de las personas que están detrás de las ONGs, algo de lo que aquí no trato pues no entro en un juicio de intenciones. También estoy obviando en este análisis la distorsión que estas personas pueden sufrir a la hora de evaluar los casos, por causa de ciertas ideologías y estados de ánimo que suelen abundar en estas ONGs. La tendencia que aquí describo es bien conocida de los estudiosos del funcionamiento de la burocracia.
    
Esto de denunciar y de facilitar la difusión mediática de los casos de racismo contra no blancos también lo hacen frecuentemente organizaciones de inmigrantes, muchas de las cuales también son abundantemente nutridas con dinero procedente de los impuestos que pagan la generalidad de contribuyentes. Es frecuente que adolezcan de los mismos problemas interpretativos que las ONGs anteriores.
    
Pero no hay organizaciones antirracistas que se ocupen del racismo contra las personas blancas y que denuncien y den a conocer estos casos. La infravaloración del racismo antiblanco está asegurada.
    
3. Los inmigrantes cuentan con sólidas organizaciones que velan por sus intereses, mientras que los españoles no.
    
Los casos de racismo contra no blancos que se producen en España tienen necesariamente como destinatarios a inmigrantes o hijos de inmigrantes. De ahí que haya que prestar atención a este sector de población para entender qué ocurre con la sobrevaloración del racismo contra no blancos y, especialmente, con la infravaloración del racismo antiblanco en España.
    
Hay en España numerosas organizaciones de inmigrantes. Algunas de ellas no son nada pequeñas y reciben, al igual que las ONGs consideradas más arribas (ONGs pro inmigrantes), grandes cantidades de fondos públicos. Por ejemplo, en el mismo BOE citado arriba, en el que Movimiento contra la Intolerancia se hizo con 270.000 euros de dinero público (BOE núm. 227, del 20 de septiembre de 2012), la Asociación Rumiñahui Hispano Ecuatoriana para la Colaboración al Desarrollo obtuvo 311.000 euros, ACOBE (Asociación de Cooperación Bolivia España) se hizo con 125.000 euros, ACULCO (Asociación Sociocultural y de Cooperación al Desarrollo por Colombia e Iberoamérica) logró 167.000 euros, la Asociación de Chinos en España se benefició de 53.000 euros, Fundación Secretariado Gitano sacó 100.000 euros y Unión Romaní 80.000 euros. En el BOE en el que Movimiento contra la intolerancia logra 314.500 euros procedentes de los impuestos que todos pagamos (BOE núm. 74, del 27 de marzo de 2012), la parece que inevitable en estos BOEs Asociación Rumiñahui Hispano Ecuatoriana para la Colaboración al Desarrollo consigue 90.000 euros, ACULCO (Asociación Sociocultural y de Cooperación al Desarrollo por Colombia e Iberoamérica) 40.000 euros, Fundación Secretariado Gitano ¡2.723.9560 euros!, Unión Romaní ¡1.593.031 euros!, Asociación Nacional Presencia Gitana 301.868 euros, Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón 75.161 euros, Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña 518.368 euros, Federación Autonómica de Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valenciana 200.257 euros, Federación Regional Gitana de Asociaciones de Castilla La Mancha 127.305 euros, Federación Andaluza de Mujeres Gitanas 296.052 euros y Federación de Asociaciones Gitanas Extremeñas 198.656 euros.
    
Cuando veo estas cifras sólo puedo pensar en dos cosas: 1) ¿cuántas pensiones podrían pagarse con todo este dinero?, 2) ¿por qué no hay obligación de que estas ONGs, que tanto dinero público perciben, estén sometidas a auditorías externas periódicas?
    
Estas ONGs de inmigrantes son perfectas conocedoras de la discriminación positiva y de cómo beneficiarse de ella, así que uno de sus cometidos es orientar a los inmigrantes en este sentido. También ejercen a veces de denunciantes de presuntos casos de racismo contra no blancos, gozando de una cobertura mediática y política excelente. La sobrevaloración de casos de racismo contra no blancos está servida aquí también, por el mismo mecanismo, analizado antes, del funcionamiento burocrático de las organizaciones subvencionadas.
    
La discriminación positiva, como se explica pormenorizadamente más adelante, es la forma más usual de racismo antiblanco formal o institucional. La discriminación positiva es incompatible con la igualdad ante la ley y con el principio constitucional que prohíbe la discriminación por causa racial. Pero no hay en la sociedad civil organizaciones o ligas de nativos o autóctonos que denuncien públicamente los abusos concretos que bajo el eufemismo de discriminación positiva caen en el apartado de racismo antiblanco institucional. Tampoco pueden denunciar, obviamente, casos de racismo antiblanco informal, que no disponen, entonces, de esta vía para llegar a los medios o a las instituciones políticas, ni por consiguiente al público. Es seguro que, aunque existiesen tales organizaciones, dado el ambiente ideológico de naturaleza xenomaníaca y endófobica que domina, fuesen marginadas del reparto de subvenciones.
    
Los blancos en España, por lo tanto, no tienen ninguna organización importante en la sociedad civil que se ocupe de ellos y no hay, generalmente, ningún altavoz sólido que dé a conocer los casos de racismo antiblanco. Esto redunda en la mencionada infravaloración de este tipo de racismo.
    
4. El origen filosófico e ideológico de las leyes existentes, así como el contexto ideológico y político en el que se aplican las leyes contra el racismo, contexto del que forman parte los encargados de aplicarlas, hace que, de momento, se haya perseguido poco o nada los casos de racismo antiblanco.
    
La constitución de 1978 y las leyes que rigen en España están basadas en filosofemas e ideologemas de origen ilustrado, liberal y francmasón. Son, por tanto, hostiles a lo étnico y a toda comunidad orgánica. Su punto de partida y de llegada es el individuo, y la sociedad atomizada el marco artificioso en el que tienen sentido. Proveen, por tanto, del escenario legal adecuado en el que poderes de naturaleza fundamentalmente económica e interés mundialista disponen la entrada de contingentes humanos masivos a tal o cual estado , y la consiguiente salida de estos mismos contingentes de de tal y cual estado.  Son las leyes que permiten procesos tales como la inmigración o la emigración masiva, así como las concesiones masivas de permisos de residencia e incluso de nacionalidad. La cuarta fuente filosófica e ideológica importante de la que se nutre la legislación española es el marxismo cultural, algo que explica ciertas características de la misma que se consideran más abajo.
    
Aunque cualquiera de estos cuatro principios es hostil por definición a la realidad étnica, esta realidad se impone y  el legislador debe actuar. Estas leyes prohíben, en semejante sociedad de individuos desligados unos de otros, los actos de naturaleza racista. Esto, en principio, protege a los individuos de todas las razas que habitan semejante estado, es decir, protege también a los individuos de raza blanca. Pero en la práctica se evidencia la tendencia a que las leyes contra el racismo terminen siendo sólo aplicadas contra presuntos casos de racismo contra no blancos y a que los casos de racismo antiblanco queden en situación de impunidad. Sin duda, opera aquí especialmente el contexto ideológico y político en el que se aplican estas leyes, contexto que puede calificarse como inmigracionista, multiculturalista y, de nuevo, xenomaníaco y endófobo.


Adicionalmente, llaman la atención varios elementos. Las leyes hablan y entienden también de  la xenofobia, del odio u hostilidad hacia los extranjeros, pero no del odio u hostilidad que los extranjeros pudieran tener contra los autóctonos o nativos. Desde luego, los españoles nativos no parecen ser el centro de la preocupación del legislador. Es como si para el legislador no pudiera existir ese supuesto, el odio u hostilidad hacia el nativo. También se ignora en la ley el caso de odio o la hostilidad hacia la etnia nativa (española) por parte de alguien que pertenece a esa misma etnia. Esto se llama endofobia y tampoco parece interesar a legislador. Sin duda está pagando aquí la legislación española, o más bien los españoles legislados, la influencia que en la misma tiene el marxismo cultural, según el cual, por definición, sólo individuos pertenecientes a la raza blanca, y, según en qué versiones del mismo, incluso la raza entera, pueden ser, o son, culpables de odio y delito racial. Conocido esto, sólo he de preguntar: ¿llegará el día en que un español será declarado racista si no se deja apalear?, ¿ha llegado ya? Ni el más enrevesado endófobo es capaz de demostrar que los casos de racismo antiblanco no son también delitos de odio y de discriminación racial. Otra cuestión llamativa es que unas figuras como los fiscales especiales contra delitos de odio y discriminación, creados ex profeso para perseguir delitos de naturaleza racista, no hayan actuado ni una sola vez contra el racismo antiblanco en España. Hay gente que ante esto puede preguntarse: entonces, ¿para qué están? Hasta ahora sólo han actuado ante presuntos casos de racismo contra no blancos pero brilla por su ausencia su actuación en casos de racismo antiblanco. Hasta el nombre es equívoco. Odiar, lo que se dice odiar, yo puedo odiar a quién quiera. La ley sólo debe intervenir si este odio se traduce en acción, a menos que el legislador reconozca que estamos ya en 1984 y confiese que legisla sobre el “crimental” o crimen mental. Por último, también llama la atención el que la discriminación positiva sí sea legal. La ley prohíbe la discriminación por motivos étnicos. Pero es conocido por todos que una de las variables en función de la que se aplica la discriminación positiva es la etnia, no entrando nunca la etnia nativa española en la categoría de etnia discriminada positivamente. Este problema se desarrolla en el siguiente punto.
    
Todos estos problemas de naturaleza legal no hacen sino distorsionar la percepción que la gente tiene del racimo antiblanco. Si por una causa u otra, la tendencia resultante es que los casos de racismo contra los no blancos lleguen más fácilmente a los tribunales que los de racismo antiblanco, la sobrevaloración del racismo contra los blancos y la infravaloración del racismo antiblanco son seguras. También favorece, naturalmente, una percepción de las personas blancas como violentas, racistas, discriminatorias, problemáticas y de las personas no blancas como pacíficas, no racistas y cívicas, alimentándose así una endofobia muy elemental entre los que son de raza blanca.
    
5. La discriminación positiva, forma más frecuente de manifestación del racismo antiblanco, es legal.
    
En el artículo Formas elementales del racismo antiblanco hice una distinción analítica entre racismo antiblanco informal, ejercido por personas racialmente no europeas y a título puramente individual, y racismo antiblanco formal o institucional, que es el ejecutado por individuos que actúan como agentes de alguna institución u organización, sea ésta pública o privada. El primero es ilegal aunque, en la práctica, como acabamos de comentar, se persigue poco o nada. El segundo es legal en su forma de discriminación positiva, que es la manera en que más aparece, aunque no la única. Es evidente que esta legalidad se sustenta en el poder y en los intereses, no en la razón o en la justicia, pero legalidad, justa o injusta, legalidad es, y los efectos perjudiciales de que la discriminación positiva sea legal se dejan sentir, naturalmente, en los que sufren la discriminación negativa que toda discriminación positiva conlleva, que en España y en el resto de Europa suelen ser los nativos. No todo racismo antiblanco institucional se manifiesta como discriminación positiva; por ejemplo, la interpretación de los acontecimientos que efectúan los medios de comunicación, que es tendencialmente contraria a las personas de raza blanca, y que se trató en el punto uno, entra en el capítulo de racismo antiblanco institucional. 
     
Pero aquí interesa analizar la discriminación positiva. Al ser ésta legal, no es llamada racismo por ninguna de las instituciones involucradas en el etiquetado social. Este racismo no consta como racismo, pero lo es.  Lo real es que la discriminación positiva en función de la raza entra en contradicción con los fundamentos de sociedades dotadas de regímenes político-jurídicos que se dicen respetuosos del principio de igualdad y de no discriminación de las personas en función de la raza o la etnia a la que pertenezcan. Hay quién niega que la discriminación positiva es una práctica racista, pero hay que ser muy estúpido, o estar muy dominado por la endofobia, o tener intereses concretos en la práctica de la discriminación positiva (bien como beneficiario directo, bien como agente intermediario, y ya vimos en los puntos tres y cuatro la amplitud de las subvenciones a lobbies involucrados en la discriminación positiva), para no comprender o admitir que, dado que mediante esta política lo que se reparten son recursos (bienes y servicios entendidos en sentido amplio), y que dado que los recursos son limitados, toda discriminación positiva a favor de un grupo racial o étnico concreto conlleva necesariamente una discriminación negativa contra otro, que en España y en la mayoría de los estados europeos, tal y como acabamos de señalar, indefectiblemente es la etnia nativa. Es todo un espectáculo político ver a individuos que dicen combatir la discriminación en todas sus formas defender a la vez la discriminación positiva. Sus palabras los delatan: ellos mismos reconocen ser aquello que dicen combatir, es decir, discriminadores. No pasa nada, ellos aseguran que su discriminación es positiva, que es buena. Esto nos aporta indicios de que estos individuos tienen una relación no demasiado equilibrada con la moral.
    
6. El dominio discursivo de la intelectualidad progresista, que ama a los inmigrantes y aborrece a la clase trabajadora nativa española (o europea), consolida estos procesos.
    
Se dijo arriba que el racismo antiblanco goza de impunidad, y que ésta es tanto discursiva (a nivel microsociológico o interpersonal, así como a nivel macrosociológico o institucional) como, en la práctica, legal. También se dijo que esta impunidad se manifiesta en el discurso como ignorancia, negación y trivialización de este tipo de racismo e incluso, bajo determinadas condiciones, como justificación y reivindicación. Pues bien, lo que se sostiene ahora es que la impunidad de la que disfruta el racismo antiblanco es, en parte, consecuencia del dominio que la intelectualidad progresista tiene de los aparatos ideológicos de los distintos estados en los que semejante casta medra.
    
Aunque  a primera vista podría parecer un fenómeno misterioso, el control de los aparatos ideológicos por parte de unos intelectuales progresistas en estados regidos por élites económicas de ideología liberal, tiene una razón muy sencilla: lo conveniente que le resulta al capital mundialista la extensión entre la población de la ideología del marxismo cultural, que es, a fin de cuentas, la predominante en el discurso de los intelectuales progresistas. Dos ejemplos. El progresista, en tanto que marxista cultural, es inmigracionista, y esto es lo que le viene bien al capital. La inmigración masiva, contraparte demográfica de otras mundializaciones (económica, social, política, cultural, etc.) impuestas por el desarrollo del capitalismo (mundialización o globalización como fase ulterior del capitalismo), es decir, la inmigración masiva como elemento consustancial a esta fase del capitalismo en que nos encontramos, es justificada por la intelectualidad progresista ante el pueblo que, subyugado a su discurso o forzado por el mismo, termina aceptando lo que antes temía o rechazaba. Rinden así estos progresistas un servicio impagable a la superburguesía, haciendo un trabajo que a la intelectualidad nominalmente burguesa y de ideología liberal le resulta imposible hacer, dado su reducido favor popular. El progresista es feminista. El feminismo ha aportado y aporta grandes servicios al capitalismo, como forma complementaria a la inmigración masiva de expandir el ejército industrial de reserva y así desplomar salarios y reventar convenios colectivos duramente logrados a base de la lucha de los trabajadores. Revisando otros aspectos característicos del progresismo (como el rechazo de la autoctonía, de lo étnico y de cualquier vinculación orgánica de las personas de raza blanca, combinado con un interesado indigenismo entendido como ideología de oposición a las etnias europeas, todo ello combinado, sin empacho alguno, con cosmopolitismo, al más puro gusto liberal) observamos lo mismo: la ideología progresista es útil para las élites liberales y en esta utilidad reside la base de su control delegado de los aparatos ideológicos que la superburguesía liberal domina. En un sentido general, el progresismo provoca disolución social, algo muy deseable para una élite liberal que pretender organizar la sociedad con el mercado como único regulador social.
    
En la típica narrativa progresista, el individuo de raza blanca tiene, necesariamente, un papel negativo que interpretar. El progresismo, en tanto que marxismo cultural, es una ideología endófoba, es decir, hostil por principio a los nativos europeos, y xenomaníaca. Ya se explicó en su momento el porqué. Los progresistas desprecian a los nativos por no haberles alzado al poder, mediante la revolución o como fuera. Por esta misma razón, y sobre la base de un desconocimiento absoluto de naturaleza política de las masas inmigrantes, aman a estas masas. La incapacidad para comprender la historia, o la consideración de una historia sesgada, está en la base de la otra razón por la que los intelectuales progresistas desprecian u odian a los nativos. Así, para esta gente, los fenómenos coloniales europeos a partir de la Edad Moderna cobran exclusividad en lo que hace al fenómeno colonial y al sojuzgamiento de unos pueblos por otros. Considera que los estados europeos tienen contraída una grave deuda con el resto del mundo y que son culpables. Intenta por todos los medios, absurdamente autoerigida en conciencia crítica de ellos, extender la culpa y hacerles pagar por lo que, según dice, hicieron. Ignora necesariamente para ello, porque si no el esquema se caería en un momento, el resto de la historia mundial y las distintas imposiciones coloniales y conquistas territoriales que unos y otros pueblos, europeos o no europeos, han protagonizado. De modo que la intelectualidad progresista también ama a los inmigrantes porque quiere hacerse perdonar, o mejor, pretende que la sociedad de cada estado europeo se haga perdonar por estos inmigrantes. Aquí hacen su aparición complejos procesos psicológicos, en los que no están ausentes sentimientos ciertos de inferioridad personal del propio intelectual progresista (problema personalísimo al que pretende dar solución social), que hacen aparecer y situar en el primero plano incomprensibles preocupaciones de reparación histórica de los blancos a los no blancos, que además de unilaterales y arbitrarias son imposibles, porque la historia ni retrocede ni se detiene. Con este bagaje ideológico, es evidente que la influencia ideológica y cultural de la intelectualidad progresista en los estados de Europa sólo puede acentuar la endofobia y los fenómenos de ignorancia, negación y trivialización del racismo antiblanco. En los casos más acentuados genera la justificación e incluso la reivindicación de esta forma de racismo.

7. El reconocimiento del racismo antiblanco es contrario a la ideología dominante.  

El progresismo, que es la ideología dominante en las masas de Europa a causa del control que la intelectualidad progresista tiene de los aparatos ideológicos en los estados europeos, no puede reconocer la existencia del racismo antiblanco, pero sí se muestra extraordinariamente dispuesto a ver racismo contra los no blancos en todas partes. En la ideología progresista predomina el marxismo cultural y en su relato el blanco siempre tiene un papel negativo en la historia, al contrario que el no blanco. Las razones de esto están dadas en el punto anterior. El racismo, según esta narrativa, será inherente y exclusivo del blanco, y el no blanco siempre será la víctima. La ideología progresista es la dominante a nivel popular, con lo que la impunidad para el racismo antiblanco está servida. Esta impunidad se manifiesta, como se dijo al principio de este artículo, como ignorancia, negación y trivialización del racismo antiblanco y, en sus variantes más exacerbadas, como justificación y reivindicación de este tipo de racismo. La élite conformada por la hiperburguesía o burguesía mundialista, que es de ideología liberal, está interesada en la extensión entre las masas de la ideología progresista, porque, tal y como se ha explicado antes, esto le permite vencer resistencias populares a la globalización; por esto admite el control progresista de los productores ideológicos destinados a las masas. La élite obtiene el fruto cierto de la pasividad de la población europea, amedrentada por el racismo informal y también por el racismo formal o institucional, hecho que le permite profundizar más y más en la globalización (que también es demográfica), es decir, en el capitalismo.

21 comentarios:


  1. Ni los mas alocados delirios Freudianos o las supuestas predicciones de Nostradamus, habrian podido imaginar hacia donde es conducida la Raza Blanca, de manera calma y aborregada, gracias al auto-oido implantado en la psique de la gran mayoria del pueblo indoeuropeo.

    Verdaderamente somos el primer pueblo de la historia que sonrie complaciente pensando en su exterminio, mientras invita a los verdugos a tomar pastas y te. El pueblo blanco parece cansado de vivir, se niegan a luchar y a revelarse, son golpeados y maltratados y nadie hace nada. En lugar de cortar la mano del Tirano, la miman con lisonjas y cremas perfumadas, para que su piel no se agriete de tanto agarrar la fusta con la que los golpea.

    Viendo el panorama me apena decir que muchos de nuestros Hermanos Raciales no merecen un mañana, ya que no estan haciendo nada por conseguirlo. Nuestro futuro pinta oscuro y mestizo; o las cosas cambian rapido y pronto o no habra solucion....

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  2. Obierzo, estoy totalmente de acuerdo contigo.

    El sistema, la oligarquía, tiene más poder alienante que nunca con la tecnología y los medios de masas que atiborran y lobotomizan masivamente a base de propaganda, falsos mantras,materialismo, contravalores y demás a la población. Son ya muchos años(esto no empezó a finales de los años 90) de "adiestramiento" y mantra pseudoreligioso.

    En los grandes medios de comunicación-manipulación no hay voces discordantes, y para una gran parte de la sociedad, lo que no sale en TV no existe, igual que toda palabra que no se utiliza junto con su concepto tampoco existen para ellos .

    Lo que sucede a nivel social yo lo asimiló paralelamente a una etapa de fervor religioso generalizado y fanático. Ahora no hay una religión con su moral más o menos trascendental, ahora esa religión es el marxismo cultural, la tolerancia a todo, el relativismo y el nihilismo, y unos por cobardía, por ignoranncia o gregarismo lo han abrazado de manera mayoritaria.No hay iglesias ni curas, pero esta la TV y el profesor del sistema público que son mucho más eficaces con su demonización del disidente.

    A mi más que el tema racial me duele la injusticia, el suicido social que conlleva una sustitución poblacional.

    Hay más gente de lo que nos parece que sabe o intuye lo que está pasando y a lo que nos lleva, pero tienen miedo a ser tachados de"intolerantes", de ser repudiados por el rebaño(el sentimiento natural de la mayoría de personas conduce al gregarismo), de no ser aceptado(aunque sea por una legión de gilipollas acríticos) o simplemente conocen el problema pero lo ignoran para que no perturbe su falsa realidad idílica, moderna y progresista.

    En España hasta que no haya-si la hay- una verdadera situación de caos madmaxiano no habrá reacción.Es nuestro "macizo de la raza", nuestro lastre cultural, siempre acrítico y fiestero(los pueblos de mucha fiesta, entretenimiento y playa son caldo de cultivo de la ignorancia ) cuando no pícaro.


    ( La autocrítica a nuestro propio pueblo no gustará a algunos, pero que no olviden que hablo de las mayorías)

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  3. He aquí una buena colección (en inglés) de citas antiblancas, tanto a título individual como institucional:

    La reacción no existe porque, como se apuntado en la entrada, la limpieza étnica que estamos padeciendo en todos los países blancos es invisible en conjunto. La mayoría de la gente carece de esa visión o capacidad de abstraerse de su entorno más inmediato; es desarraigo, promocionado por el poder (recordad, las masas son "femeninas" por definición). Por otro lado, el lavado de cerebro constante, desde las series y películas americanas, que son las que más daño hacen, al hacernos ver como algo "normal" el estar rodeados permanentemente de gentes ajenas, en una falsa "armonía" multicultural.

    ¿Cuál es la principal diferencia entre el multicuturalismo que se ve en la tele(americano)y lo que está ocurriendo en Europa? pues que lo que nos llega a Europa es mucho más violento (no tiene el desarraigo y falta de identidad de la población negra americana, por ejemplo), y con su identidad intacta, por lo tanto es más traumático para los países blancos y creo que esto acelera la disonancia cognitiva entre la población, entre lo que ven en su día a día, y lo que les dicen los medios. Sólo en países con un fuerte lavado de cerebro educativo, como en Suecia o Noruega, o con fuertes medidas represivas orwellianas, como en el Reino Unido, consiguen que la percepción de la población esté al mínimo o atemorizada.

    Sin embargo, hasta que no haya un movimiento de reacción con imagen de "ganador" o de fuerza y con unas directrices de ideología bien asentadas (tipo Jobbik, Amanecer Dorado), no habrá grandes diferencias. Hay que crear la duda y ofrecer una cosmovisión alternativa completa, una organización ya montada, un "paquete", que compita con el marxista cultural, para que cuando la gente asome la cabeza con desesperación, allí esté ya la solución que necesita. Y no habrá movimiento mientras no haya esa desesperación, la gente aún tiene la fantasía de que la "crisis" puede solucionarse, que la "cornucopia del sirope de maíz" (como lo llaman en Mindweapons in Ragnarok)no se agotará. Parecemos perros de Pavlov.
    Un saludo.

    Llew

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    1. Perdón las citas están en el enlace, los dos puntos se me hn escapado.
      Llew

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  4. Sí, la conclusión que se saca es que está muy bien montado y diseñado para que no haya fallos o fugas en este sistema de control, fundamentalmente mental, de la gente.

    Pero este sistema se basa en el capitalismo. Y este sistema, que siempre ha estado echando fuera sus elementos desequilibrantes, se está quedando, precisamente por su intensificación, sin un "fuera" que le sirva de válvula de escape. Mediante la inmigración masiva tratan, y hasta ahora lo están consiguiendo, de exacerbar la explotación capitalista en Europa. En Europa ha estado el centro histórico de la reacción contra la usura y el interés y sustituir poblaciones étnicas europeas por amalgamas mestizas, mucho menos levantiscas, es una idea que acarician y promueven.

    Para que la inmigración masiva y el mestizaje continuen es necesario desarmar ideológicamente a la población. La élite liberal ha encomendado una parte de este trabajo a los marxistas y ha puesto a buena parte de su intelectualidad a sueldo (en las universidades, por ejemplo).

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  5. un tema delicado aquí se citan muchas cosas nombres de filósofos sus ideologías etc
    pero creo que el mundo evoluciona gracias a la comunicación en mi opinión ojala en el futuro se deje de nombrar estos temas como un problema y empecemos a ver seres humanos y no colores ni nacionalidades como etiquetas ...por otro lado el ser humano siempre a sido nómada por necesidad y supervivencia algo que con el tiempo parece ser un problema para todo país que pasa por un bache económico automaticamente se nombra inmigración dándolo a entender como un problema olvidando que es la necesidad la que impulsa a la gente a moverse por el mundo, y pienso que en esto nadie sede nada ni nadie roba nada las fronteras y limites territoriales son el miedo y el temor para todos nosotros y son los gobiernos los que los utilizan para que llamemos extraños a los de fuera y de esta manera dividirnos.

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  6. "y son los gobiernos los que los utilizan para que llamemos extraños a los de fuera y de esta manera dividirnos."

    Me cuesta mucho creer eso, anónimo, cuando son los propios gobiernos los que permiten los flujos migratorios, conceden masivamente la regularización (o la nacionalidad) a los foráneos, establecen planes educativos y campañas publicitarias con el deseo explícito de "combatir el racismo y la xenofobia", desarrollan la discriminación positiva, otorgan subvenciones a determinados grupos y entidades, codifican los "delitos de odio", etc, etc.

    "empecemos a ver seres humanos y no colores ni nacionalidades como etiquetas"

    Aquí también disiento. No basta con hablar simplemente de los seres humanos como un todo, esa visión está incompleta. Todo ser humano posee unos códigos mentales, culturales, grupales, sociales e incluso históricos. Un ciudadano argelino y un indígena amazónico, por ejemplo, pueden tener posiciones diametralmente opuestas en su modo de concebir las relaciones sociales o la sexualidad. No querer entender eso supone cerrar los ojos a una realidad objetiva que no va a esfumarse como por arte de magia, aunque así lo pretendan los multiculturalistas.

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  7. "y empecemos a ver seres humanos y no colores ni nacionalidades como etiquetas "

    Esa es una esperanza muy occidental y muy europea, pero no es compartida necesariamente por el resto de la humanidad .
    Es el tipo de idea que sido desarrollada solamente en occidente a partir de grandes catástrofes como guerras de religión , sistemas autoritarios etc .
    Comienza con la idea del ciudadano , el habeas corpus , los derechos del hombre etc , ya podemos ver atisbos de eso en saulo de tarso " no hay judio ni gentil , ni hombre ni mujer etc "
    Pero todo este desarrollo de que hay un ser humano libre y autonomo llamado el ciudadano , es solamente compartido por personas con una civilización común de origen greco romano , pero negada o mirada con reticencia por las demás .

    Para otras civilizaciones la colectividad, la tradición , la religión y superstición , los dogmas la tribu , y la raza lo son todo , y el "hombre libre" , no es nada .

    Ser libre tener unas estructuras y luchas de poder cambiante en un estado imparcial, que no reconoce , raza tradición dogma , como quiere la república , es terriblemente desasosegante , produce ansiedades e inseguridades en pueblos tradicionalistas , que no están preparados , ni entienden porque querríamos vivir así .

    Aquiles

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  8. una tomadura de pelo que se recurre muy a menudo cuando la riqueza económica de un país da para plantear proyectos,el inversor reduce mas costos contratando mano de obra extranjera por que es mas barata.No es tan mala la inmigración cuando existen puestos no tan importantes a los cuales nadie quiere cubrir tal vez por esa falsa creencia de que algunos pueden especular con sus propiedades y vivir del cuento o los que arriesgan a sumergirse en prestamos con ilusión de forgarce su propia empresa que si me permites puede que recurra a ese inmigrante irregular para reducción de sus gastos como ven en ese punto entra también esa hipocresía avariciosa de la gente.... pero claro cuando la riqueza se ve afectada se mira primero al inmigrante se le da una palmada en la espalda y para su país.....viva la falsa diplomacia y que nunca falte la hipocresía en nuestro mundo.

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    1. No creo que se haya tratado tan mal a los inmigrantes en España, e incluso me atrevería a decir que en algunos aspectos se les ha tratado mejor que a los autóctonos (en este blog se da noticia de casos muy ilustrativos). Tampoco soy de la opinión de que sea tan fácil mandarlos de vuelta a su país, dadas las dimensiones que llegó a adquirir el proceso de regularizaciones y nacionalizaciones de los inmigrantes desde finales de los años 90.

      Pero aciertas de lleno cuando dices una cosa:

      "el inversor reduce mas costos contratando mano de obra extranjera por que es mas barata.No es tan mala la inmigración cuando existen puestos no tan importantes a los cuales nadie quiere cubrir"

      "No es tan mala" para la clase empresarial, no para el conjunto de la población. La clase empresarial ha encontrado empleados no para puestos que nadie quiere cubrir, como tú erroneamente dices, sino para sueldos demasiado bajos. Los beneficiarios han sido los miembros de la minoría plutocrática que ha encontrado trabajadores baratos, mientras que la mayoría de la población ha visto sus salarios decrecer y reducido su acceso a los servicios sociales.

      Esto ya se ha contestado sobradamente y, sin ánimo de ofender, parece mentira que haya que seguir explicándolo.

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  9. A propósito de percepción con el racismo antiblanco, aquí os pongo el enlace a un vídeo de YouTube:

    http://www.youtube.com/watch?v=4YyWOmdHIhw

    Veréis que los argumentos de los "antirracistas" (o sea, los racistas antiblancos) se vuelven contra ellos mismos cuando defienden la sociedad multirracial, multicultural, etc., etc.

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  10. Y ahora lo que faltaba de llegar aquí es esta historia del racismo inverso.
    Discrimina el que tiene la propiedad de los medios de producción. Como iban a discriminar entonces a los blancos??? y quién si son ellos los propietarios??
    No hay ningun problema de percepcion, como decis, con el racismo inverso. Es mas simple, no existe

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    1. Pues es muy simple, Bolchevique. Como veo que no atiendes a nuestras palabras (supongo que porque crees que queremos engañarte o algo así), voy a dejar que te explique la raíz del problema el señor Evaristo Páramos, ex-vocalista del grupo musical punk La Polla Records, cuyo criterio puede que te inspire más confianza:

      "Las élites de lo que se llama países occidentales han decido quitarse a sus aborígenes propios, se los han decido quitar de encima. Y creo que estamos en esas".

      A partir del segundo 57 lo puedes escuchar de sus labios

      http://www.dirdam.info/2013/03/evaristo-habla-claro.html

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    2. Evaristo es un oportunista de clase media aburguesado. Es un anarko-punk pero no es de los nuestros.
      A más, necesita dar un imagen para pillar gente que le compre y tal.

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    3. Si, y tu eres un aguerrido proletario que curra por 1000 euros en 4 turnos en una fundición que fabrica radiadores para trailers y tractores...

      Tu no has pisado un ambiente realmente proletario en tu vida,cosa que yo si he hecho y sigo haciendo.

      (Las manifas de UGT o los saraos porreros de la CNT no cuentan)

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    4. Bolchevique

      Sí, ya se que para vosotros, los marxistas, los anarquistas son fascistas. Y que para los anarquistas, los bolcheviques sois los fascistas. Que para los estalinistas, los trotskistas son fascistas. Que para los maoístas, los prosoviéticos son fascistas...

      La doctrina Antifascista se elaboró en los cenáculos marxistas, así que recurren todavía con mucha frecuencia al calificativo "fascista" para referirse al enemigo político (sea cual sea su verdadera naturaleza). Pero por desgracia, no puedo estar al tanto de las disputas ideológicas y las rivalidades personales que se dan entre los incontables grupúsculos y subgrupúsculos que forman la extrema izquierda española.

      Si tú rechazas a Evaristo, habrá otros que canten sus alabanzas y consideren "aburguesados" a quienes tú sigues (los anarquistas solían afirmar que la URSS no era más que un capitalismo de estado con la Nomenklatura como nueva forma de burguesía, por ejemplo).

      Y puedes estar tranquilo, no creo que los identitarios nos lancemos a comprar discos de ese señor, que no ha hecho más que reconocer una realidad evidentecon esas pocas palabras.

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    5. Pero es que el colmo de su desfase y confusión ideológica y temporal, es que el enemigo del marxismo-comunismo no es el fascismo(al menos no el enemigo mayor) sino el capitalismo y el liberalismo, de ahí que la tropa de aculturados de siempre llamen fascistas a trajeados liberales peperos o a traficantes de la bolsa cuando no hay nada menos fascista que eso.

      Todo esto de llamar fascista al oponente ya viene de las soflamas de Marcuse en mayo del 68 utilizadas hoy por hoy bajo la ley de Godwin.

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  11. Al margen de las sandeces de (pseudo)Bolchevique, que sigue sin enterarse de nada, este documento de Evaristo que trae Toño es llamativo.

    Conociendo un poco la trayectoria del personaje, yo creo que Evaristo ha utilizado la palabra aborigen en sentido muy laxo, como sinónimo de pueblo o algo así. No me imagino yo a estas alturas a Evaristo con un discurso de defensa del aborigen europeo y de condena de la inmigración masiva. Me parece que Evaristo a veces utiliza las palabras sin demasiada precisión y eso lo explicaría. Por lo que dice sí que denota ciertas lecturas internaúticas. Todo esto son elucubraciones, claro está.

    Hay algunos marxistas en Europa (sí, ya sé que Evaristo no es marxista) que han terminado comprendiendo qué es lo que ocurre con la globalización, a qué intereses obedece la inmigración masiva (globalización demográfica) y el papel de tontos útiles de la burguesía liberal que los marxistas han desempeñado en los últimos decenios. Pero creo que en España eso aún no ha ocurrido.

    De todas formas, Bolchevique, que el racismo antiblanco existe ya ha quedado bien establecido. De lo que se trata aquí es de averiguar por qué pasa desapercibido o es negado o trivializado.

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  12. León Riente

    Es obvio que Evaristo no se va a convertir en un identitario europeo; pero sus palabras suponen una demostración de que nos encontramos ante una situación tan evidente, que hasta una persona predispuesta a negar esa realidad -dada su ideología- la admite.

    Otra cuestión es lo que tú señalas, es decir, si entre la izquierda (probablemente más en la radical que en la moderada) hay personas dispuestas a asumir que la inmigración y la sustitución poblacional en Europa son parte esencial del proyecto del capitalismo global. Y actuar de forma políticamente consecuente.

    Mi respuesta a ese punto que señalas es negativa.

    No creo que estén dispuestos a responder a las nuevas realidades del Mundo, ya que eso significaría renunciar a sus construcciones doctrinales elaboradas a lo largo del siglo XX. Por decirlo de otro modo, intuyen lo que ocurre, pero no son capaces de una reconversión política tan profunda que les transformaría en algo muy distinto de lo que son ahora.

    Un ejemplo clarificador es este texto sobre la endofobia de Kaos en la Red

    http://www.dirdam.info/2013/01/endofobia.html

    El escrito está un tanto deslabazado. Y muestra una clara confusión ante la situación. Se critica la inmigración, para a continuación reclamar la incorporación de los "inmigrantes honrados" (sin explicar que quieren decir con eso de "honrados", o por qué empiezan con un análisis económico para pasar a una valoración moral), hablan de la necesidad de preservar las diferencias para después hacer apología del universalismo en la última línea, admiten que la inclusión de elementos alógenos desvertebra la sociedad pero no hay ni una sola mención a la repatriación.

    En suma, perciben lo que ocurre, pero no están por la labor de dar los pasos necesarios, pues eso significaría desvirtuar su ideología desde la misma raíz.

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  13. Aquí hay dos ejemplos de como la realidad está superando las construcciones mentales de la izquierda radical, y de su incapacidad mental para aceptarla -aunque, en buena medida, es obra suya- y evolucionar de manera consecuente

    http://www.alertadigital.com/2012/02/20/desconcierto-en-la-ultraizquierda-alemana-no-les-atacan-los-nazis-ni-los-policias-sino-sus-amadisimos-inmigrantes-musulmanes/

    http://www.alertadigital.com/2012/05/06/musulmanes-salafistas-propinan-una-paliza-a-dos-alemanes-antifascistas-que-acudieron-a-una-manifestacion-para-defenderlos/

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    1. Toño

      En todo este asunto no hay discrepancia alguna entre nosotros.

      Es muy interesante estudiar la reacción típica del progresista o izquierdista cuando le hablas del papel de la inmigración masiva como instrumento de la oligarquía contra las clases populares autóctonas de las naciones europeas. O cuando le comentas uno de estos divertidos casos de progres multiculturetas agredidos por musulmanes poco comprensivos con ellos.

      Yo he observado personalmente dos reacciones. Entre los progresistas que tienen algo de vergüenza y un poco menos de cinismo, el silencio. Entre los desvergonzados y cínicos la interrupción del diálogo mediante el conocido recurso de llamarme "fascista". Lo que les sorprende después es que a mí no me interrumpe ni me bloquea ninguno de esos con ese calificativo (que no descalificativo).

      Y es que, bien mirado, si a un progre de estos una paliza que reciben y propinada por parte de los que tanto admiran (inmigrantes) no les hace cambiar de ideas (por eso que tú dices, porque no es sólo una idea, es toda una cosmovisión la que resulta fuertemente afectada), no lo va a hacer un diálogo, ni un discurso, ni un texto.

      Pero bueno, nosotros también tenemos que divertirnos. Y con esto simplemente quiero decir que nuestro hemerotecario oficial, Homologante, debería incluir textos como los que tú has aportado sobre palizas recibidas por progres y sharperos multiculturetas por parte de musulmanes poco dialogantes con ellos. Para nuestra chanza, primero. Y también para ver que análisis se puede hacer de semejantes hechos.

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