domingo, 4 de agosto de 2013

Sed austeros


En lo individual es algo grande. Una forma digna de estar en el mundo. La austeridad es el camino de la autosuficiencia, de la autarquía, de la soberanía de uno mismo. Hay que evitar rodearse de objetos innecesarios, hay que ser racional con las necesidades, hay que autoabastecerse de lo que se pueda, evitando el comercio hasta donde sea posible. Además, si consumes menos y gastas menos, necesitarás trabajar menos y disfrutarás de más tiempo libre, que en un hombre libre no es sino tiempo dedicado a su trabajo. Sed, pues, espartanos.
    
En lo colectivo es un modo eficaz de combatir al detestable capitalismo, al menos de perjudicarlo. Al capital le sobran trabajadores, pero no consumidores. Periódicamente sufre crisis de superproducción. El capital trata de exacerbar el consumo, por medio de la publicidad, generando necesidades de manera artificial, y todo para dar salida a su producción creciente. Por eso Zapatero, para beneficio de sus amos de la economía, instaba a consumir. En suma, el capitalismo es un sistema económico irracional y despilfarrador donde los haya, que no pone en primer término la satisfacción de las necesidades reales de la gente, sino los deseos de los poseedores de capital de incrementar sus beneficios, bien mediante la producción de lo que sea y su venta como sea, bien mediante la especulación y la usura, que no las inventó el capitalismo pero que sí las ha llevado hasta casi la perfección. Así que además, quien tenga dinero que lo saque del banco cuanto antes.
    
Habrá quien diga que el consumo va a sacar a España de la crisis, o que ayudaría a ello. Para que algo así pudiera pasar ese consumo debería ser nada más que de productos de empresas de base exclusivamente estatal, no de multinacionales, ni de importadores chinos, por ejemplo. Además, para que ese consumo redundara en algún beneficio para el pueblo, esas empresas deberían soportar una carga fiscal mucho mayor de la que tienen ahora y estar obligadas a satisfacer unas condiciones laborales también mucho más beneficiosas para el trabajador. Eso no ocurre ni va a ocurrir en demasía mientras sigamos con este sistema. Pero, de todas formas, la prioridad para nosotros los nacionalistas no es salir de la crisis económica, sino acabar con este régimen progreliberal basado en la explotación y en la usura. Así que para nosotros no es éste un argumento en contra de la austeridad. Además, salir de la crisis económica y mantener o agravar con eso la crisis moral, anímica y de valores nacionales, no tiene sentido alguno para nosotros. Ahora bien, mientras tanto, también lucha obrera y sindical (con sindicatos de verdad y no subvencionados por el gobierno de turno). Porque nuestra austeridad no es la de Zapatero y Rajoy, consistente en quitarle el dinero a la gente para dárselo a los banqueros.
    
Habrá quien diga que introducir racionalidad en las necesidades y en el consumo lleva a la tiranía. Pero se olvidan estos pillos de decir que es precisamente ahora cuando estamos bajo la férrea tiranía del capitalista, que impone sus criterios y trata de generar unas necesidades inexistentes entre el pueblo mediante la abyecta figura del publicista. De todas formas, lo que aquí se propone es la austeridad voluntaria para nosotros. No obstante, es evidente que a los capitalistas, banqueros y casta política a su servicio la austeridad tendremos que imponérsela cuando les derrotemos, y se la impondremos a conciencia, vaya que sí.
    
Habrá quien diga que mediante la austeridad propugno la miseria. Pero más miserable es consumir por consumir, en una carrera absurda que no lleva a ninguna parte. Los excedentes de la producción han de dedicarse a fomentar aún más nuestra soberanía y nuestra independencia como pueblo: natalismo, desarrollo militar y tecnológico, energía, arte y conquista del espacio, no a alimentar un estúpido consumismo. Hay que reivindicar y practicar el ocio no consumista, la gimnasia y el fortalecimiento físico, la naturaleza, la música, la filosofía y el propio perfeccionamiento, cuestiones todas ellas de poco precio y gran valor. 
    
¡Austeridad, autarquía, soberanía!

12 comentarios:

  1. Me encanta este tema. Yo en una época tuve un muy buen empleo y ganaba bien pero decidí comprarme libros, hacer un viaje a la Patagonia, comprar discos de música clásica, ir al teatro y al cine, adquirir un equipo de gimnasia y le resté importancia a la ropa o al auto. En su momento pude haberme metido en la cuota de un vehículo pero me pareció innecesario.
    Siempre digo que el Papa Francisco, compatriota mío, es, lamentablemente, un hombre del Nuevo Orden Mundial. Sin embargo es destacable su austeridad. Lo mismo con el presidente del Uruguay, Pepe Mujica. Fue un guerrillero marxista en su juventud pero no hay que negar que también es un ejemplo de humildad en el tema material. Doy estos nombres para que el gran público vea que tipos importantes llevan vidas simples, quizás a veces viven con menos que nosotros. Un ejemplo para ser más concreto: Francisco, en su época de Arzobispo de Buenos Aires, se movía con transporte público.
    Una cosa es austeridad y otra cosa es indigencia. Austeridad es la vida que siempre proponemos nosotros, los nacionalistas. Indigencia es la de algunos magníficos personajes del libro Escorias y cenizas de mi buen amigo Daniel Aragón Ortiz. No hace falta tener cinco pisos, tres autos y una parva de dinero en el banco para que los usureros especulen con ella. En España el consumismo desenfrenado ha devenido en la crisis actual. Épocas de vacas gordas donde la gente dilapidó en drogas, alcohol, juego, rameras y automóviles. Lo mismo digo de la Argentina. No vayan a creer que juzgo moralmente a la Madre Patria siendo yo hispanista a ultranza. Pero el Pueblo Español ha estado perdido en el fútbol, la pornografía y las fiestas. Mientras tanto llegaban los inmigrantes, las meretrices foráneas, los amantes de alquiler, los novios de una noche, los traficantes de drogas y todos esos personajes de afuera que se sumaron a la orgía de Ibiza y otros lados que no conozco ni querría conocer.
    La vida del Pueblo Español tiene que ser ardua y sacrificada y se debe desarrollar en los campos, los mares, las montañas y los pueblos pequeños. Esa sería una forma excelente de repeler al extranjero holgazán y ventajero que vive de subsidios, hurtos, robos, narcotráfico y prostitución. Es necesario que cambie la filosofía de vida de España. Aclaro que lo mismo digo en referencia a mi país. El Materialismo es una pandemia que toca a los cinco continentes pero en especial a Europa y USA. Esto que estoy diciendo es muy importante: sin clientes no hay vendedores de drogas, alcohol tabaco ni rufianes que renten mujeres como objetos. En ese sentido coincidirán conmigo, más allá de ser ustedes paganos e identitarios, que la moral tradicional católica es muy beneficiosa en ciertos aspectos y respectos.
    Otra cosa. ¿Qué necesidad tiene un europeo de un auto si allá tienen los mejores trenes del mundo? Lo que pasó el otro día fue una excepción. En Sudamérica casi no hay trenes y donde más hay, en la Argentina, todos los días tenemos problemas. Ustedes, españoles, tienen un país hermoso que se puede recorrer a pie o en bicicleta. Tienen caminos muy bellos y saben muy bien que sus ancestros fueron hombres de andar a pie. No tiene sentido gastar dinero en un coche y contaminar el medio ambiente cuando no hay grandes distancias que ameriten el reemplazo de las piernas por el motor. Y si no gustan de caminar o de andar en bici, ya he dicho que sus medios de transporte públicos son de los mejores del planeta.
    En fin, creo que está muy bien este texto del León y es aplicable a personas de todo el mundo. No hace falta comprar por comprar. Además, si vamos al caso, la mayoría de las cosas se hacen en China. No estarían perjudicando a obreros europeos si moderasen su consumo. Ojalá este tipo de ideas sirvan para que la gente viva mejor de una y otro lado. Porque la lectura y el deporte son placeres que no requieren de cuantiosas sumas de dinero. Además España es el país perfecto para el que gusta de caminar o para quienes frecuentan bibliotecas públicas. Saludos.

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    1. Alan Christian

      ya que mencionas el accidente ferroviario de hace un par de semanas, hay que señalar que las cosas no están del todo claras en lo tocante a ese suceso luctuoso.

      En este artículo se señalan algunas cuestiones inquietantes al respecto

      http://europasoberana.blogspot.com.es/2013/07/24-j-el-accidente-de-tren-de-santiago.html

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    2. "Cuestiones inquietantes" = rumores y tonterías varias. No se aporta una sola prueba en ese artículo que sostenga seriamente la tesis de un atentado.

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    3. Ni afirmo ni niego nada, Jenofonte, solamente indico que hay quienes aseguran que la "versión oficial" no es lo que sucedió realmente.

      http://www.mediterraneodigital.com/portada/nacional/edicion-comunidad-valenciana/1184-accidente-de-tren-en-santiago-un-documento-confidencial-del-cni-alertaba-del-riesgo-de-atentado-el-25j.html

      http://ahoraeseltiempo.wordpress.com/2013/07/24/el-descarrilamiento-de-santiago-accidente-o-atentado/

      Y el artículo de Europa Soberana sí que señala "cuestiones inquietantes", puesto que apunta a diversos intereses que puede haber en esta cuestión.

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    4. Cuestiones meramente circunstanciales. Si yo mañana me caigo por las escaleras, mis lesiones o mi fallecimiento benefician o perjudican a ciertas personas, pero eso no significa que alguien me empujase.

      Me resulta llamativo que ES hable directamente de atentado sin tener ni una sola prueba sólida del mismo; del tono de su mensaje se desprende que los trenes sólo descarrilan (aquí, en Francia, en Suiza) por causa de un sabotaje, nunca por fallos humanos o mecánicos. No me parece serio.

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    5. GSMM = Jenofonte, por si no quedó claro.

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  2. A propósito, ¿cuánto cuesta hacer un guiso de lentejas en España? ¿Allá es comida barata? Acá en la Argentina hacer un buen guiso sale como cien pesos (algo así como 15 euros). LO que más cuesta es el chorizo colorado (no sé si allá se llama igual). A lo que voy es que en la Argentina hay una inflación anual superior al 30%. Acá comer se ha hecho un lujo. La casta parasitaria especula con el precio de los alimentos. Las grandes cadenas de supermercados generan el aumento generalizado de los precios. No hay otra explicación por más que los economistas se esfuercen en tapar la realidad con fórmulas retorcidas...

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    1. Pues aquí la comida es relativamente "barata". Un pequetito de lentejas o de habichuelas o de arroz puede costar menos de 1 euro y el chorizo no sale demasiado elevado.

      Pero estamos experimentando la subida de precios y el encarecimiento de la vida, en tiempo de crisis, que es cuando el bolsillo flojea.

      A pesar de todo en España hay familias que no pueden permitirse comprar alimentos.

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  3. Ahora mismo me voy a zampar un plato de lentejas parecido al de la foto, pero con panceta ahumada y sin zanahoria. Como mucho puede salir por 1.5 euros el plato bien lleno o menos.

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  4. Caray, a pesar de la crisis ustedes están mil veces mejor que en la Argentina. Con un euro acá no se compra ni un paquete de fideos secos. Es increíble la diferencia que hay en el tipo de cambio y en los precios. Como dije al principio, acá un buen guiso de lentejas con todo sale como 15 euros. Pero bueno, ojalá mis compatriotas se movilicen algún día contra toda la clase política y terminen esta farsa de las grandes empresas. Antes las alacenas, las heladeras y los refrigeradores estaban que desbordaban. Y uno salía a caminar por las calles de Buenos Aires y cualquier desconocido te invitaba a su casa a comer asado (el famoso asado argentino que hoy debe salir como 100 euros para que coman cuatro personas como corresponde). Yo creo que hay una política de racionamiento del tipo soviética de manera encubierta. Nos quieren hacer vivir con lo mínimo para que estemos mal alimentados y seamos todos unos tarados que voten y obedezcan a la clase usurera y parasitaria. Saludos a todos y muchas gracias por la info.

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  5. La sociedad de consumo es, hoy por hoy, uno de los cánceres que pudre al hombre europeo. Ha sido -tanto o más que la ideología marxista- la culpable de empujarnos a una escala de valores netamente materialista, en la que prima el beneficio económico sobre cualquier otro valor. Se mide tu valía según la cantidad de dinero de que dispones (capacidad de consumir).

    Es materialismo de lo más ramplón. Y eso nos lleva a otro aspecto de la crisis de la civilización en la que vivimos: sin valores abstractos, sin el anclaje en un idealismo, sin un imaginario colectivo más allá de modas y consumo, no hay cultura, no hay arte, no hay sentido comunitario, no hay aspiraciones elevadas. Todo se hunde en un mar de hedonismo en el que el individuo-rey se cree el centro de todo y desdeña cuanto no suponga placer o diversión.

    Nuestra cultura y tradiciones se han trocado por una infracultura yankee (que no anglosajona) fundamentada en el puro goce consumista, en la que todo es efímero y pedestre. No debe extrañarnos que actualmente las viejas cualidades de valentía, honestidad, espíritu de sacrificio, frugalidad, etc. causen desprecio e hilaridad.

    ¿Cuál sería la única solución al problema?. Como explica el texto: retorno a los viejos ideales de austeridad, autocontrol y autodisciplina.

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  6. Comparto el contenido del texto, ser austero y racional es la mejor forma de no hacerle el juego a este sistema especulador y consumista que ha corrompido los valores esenciales de la sociedad, un sistema que antepone lo material a lo espiritual, algo totalmente contraproducente y autodestructivo. Es obvio que para que esta situación cambie han de cambiar los valores y hacer ver que la verdadera felicidad está en lo espiritual, lo material es secundario.

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