viernes, 11 de noviembre de 2016

Macrofeminismos*


Listas electorales “paritarias” (con independencia de los méritos políticos de las “miembras” incluidas en las listas, generalmente escasos o inexistentes); listas electorales “cremallera”; los partidos políticos se abstienen de criticar nada de la ideología feminista y más aún de introducir en su programa electoral algo que vaya remotamente en contra de los postulados de esta ideología o de los intereses de aquellas identificadas con ella; la menor crítica pública individual de cualquier supuesto feminista deviene cuasi delincuencial; los sindicatos hacen pasar la agenda feminista como agenda propia, a pesar de ir semejante agenda en detrimento de la clase obrera en su conjunto; políticos y sindicalistas diciendo “todas y todos” y demostrando así su obediencia a la ideología feminista y a sus ideólogas; aceptación acrítica en la mayor parte de los medios de comunicación de masas de cualquier ideologema feminista, incluidos los más extremistas; los periodistas que no reproduzcan punto por punto las afirmaciones y las negaciones de la ideología feminista son expulsados de la mayoría de grandes medios; intenso adoctrinamiento feminista en escuelas, institutos y universidades públicos y privados, todo esto, naturalmente, a cargo del contribuyente, del educando o de ambos; los “expertos” han de secundar la ideología y la práctica feminista o quedan excluidos; Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, o abolición de la presunción de inocencia y de la igualdad ante la ley en perjuicio del varón, o derecho penal de autor, por supuesto, en perjuicio del varón; subvenciones masivas a asociaciones feministas; centros comerciales invadidos por establecimientos dirigidos a las mujeres en detrimento de los dirigidos al varón y de los generales; gimnasios exclusivos para mujeres; hoteles exclusivos para mujeres; nails centers en cada esquina; locales de belleza y tiendas de ropa en cada calle; publicidad comercial en línea con la ideología feminista. 

* Imposiciones sociales de nivel macrosociológico causadas por la hegemonía de la ideología feminista. En unas ocasiones esta ideología impone mediante coacción política y en otras mediante mecanismos del mercado (seducción), en ambos casos tras el correspondiente adoctrinamiento feminista de la sociedad utilizando a los medios de comunicación de masas y al sistema educativo. De esto último se deduce que la imposición, a veces, ni es política ni es mercantil, sino puramente social (por presión y no por coacción ni por seducción). El fenómeno se retroalimenta a sí mismo: a más adoctrinamiento feminista, más imposiciones feministas y, a partir de ahí, más adoctrinamiento. De modo que, llegados a este punto, el propio adoctrinamiento, mediante los medios de comunicación o mediante el sistema educativo, es también un macrofeminismo.

1 comentario:

  1. La ideología de género es el ataque más destructivo que se da contra la naturaleza humana desde que el mundo existe. La humanidad envejecida se irá apagando poco a poco. Y además, ni siquiera es progresista: muchos años antes de la era cristiana ya se experimentó en dos ciudades (Sodoma y Gomorra) y aquello no terminó nada bien.

    ResponderEliminar

No comentes si tu comentario no aporta nada o no es una pregunta pertinente.

No comentes si tu comentario no tiene relación directa con el tema del artículo en cuestión. Si consideras que tu comentario debe ser publicado, acude a la nube de temas (columna izquierda) y puede que encuentres un artículo y serie de comentarios relacionado con el tuyo.

No comentes si no eres capaz de tener criterio propio.

Si sigues pensando que es buena idea comentar aquí, lee esto antes.

Si vienes a provocar atente a las consecuencias. Muchos provocadores han huído de aquí ya escarmentados.